La ECA Digital y el nuevo papel de las empresas en la protección de los niños en el entorno digital brasileño.
En los últimos años, el debate sobre la seguridad de los niños y adolescentes en internet ha dejado de ser un tema exclusivo de especialistas. La creciente exposición de los menores a riesgos digitales, como la explotación sexual, el acoso, el contenido dañino y las prácticas abusivas, ha llevado a los gobiernos de todo el mundo a replantearse el papel de las plataformas digitales en este ecosistema.
En Brasil, este debate culminó con la aprobación de la Ley N° 15.211/2025, conocida como ECA (Estatuto del Niño y del Adolescente). Digital, un nuevo marco regulatorio que establece obligaciones específicas para los proveedores de servicios digitales en el país.
Más que una simple ley nueva, la ECA Digital representa un cambio de paradigma: las empresas que operan plataformas en línea ahora tienen mayores responsabilidades en la protección de niños y adolescentes.
Para muchas organizaciones, esto requerirá algo que todavía es relativamente nuevo en América Latina: la estructuración de programas sólidos de Confianza y Seguridad (T&S).
¿Qué cambios se introducen con la ECA digital?
El Estatuto de los Niños y Adolescentes Digital (ECA, por sus siglas en inglés) se creó para establecer un conjunto de obligaciones destinadas a proteger a los menores en el entorno digital.
La legislación se aplica a los proveedores de aplicaciones y servicios digitales accesibles en Brasil, incluidas las redes sociales, los mercados en línea, las aplicaciones, los juegos en línea y otras plataformas conectadas a internet a las que pueden acceder niños o adolescentes.
Entre las principales obligaciones introducidas por la nueva ley se encuentran:
- Implementación de medidas para proteger a los menores en productos digitales
- mecanismos de moderación de contenido más robustos
- publicación de informes de transparencia
- adopción del principio de seguridad desde el diseño (Priorizar la seguridad desde el inicio del proyecto, y no solo después de que algo salga mal) en el desarrollo de productos.
- Cooperación con las autoridades nacionales e internacionales en casos de delitos que involucren a niños y adolescentes.
En la práctica, la ECA digital crea una expectativa clara: las plataformas digitales deben desempeñar un papel activo en la prevención de daños a sus usuarios más vulnerables.
El reto: muchas empresas aún no saben cómo proceder.
A pesar de la nueva legislación, muchas empresas aún carecen de la infraestructura adecuada para gestionar incidentes relacionados con la seguridad de los usuarios.
Esto se debe a varias razones. Entre ellas, destaca la total falta de conocimiento sobre qué hacer y cómo hacerlo, debido a la ausencia de una cultura de Formación y Seguridad (F&S). Generalmente, los equipos encargados de la protección de la plataforma y la seguridad del usuario se centran en la prevención del fraude o el cumplimiento normativo, mientras que la F&S, como hemos demostrado en nuestros artículos, va mucho más allá. Precisamente por la absoluta falta de estructuras dedicadas a este fin, carecen de una estructura definida respecto a las obligaciones para identificar riesgos para menores y denunciarlos a las autoridades.
El resultado es una situación paradójica: muchas empresas quieren cooperar con las autoridades y contribuir a las investigaciones, pero simplemente no saben cómo estructurar adecuadamente dicha cooperación.
Este problema no es exclusivo de Brasil. Ocurre en muchos países a medida que internet ha adquirido un papel central en la vida social.
¿Qué es NCMEC y cómo funciona?
Uno de los principales mecanismos mundiales para combatir la explotación infantil en línea es el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés), una organización con sede en Estados Unidos.
El NCMEC gestiona un sistema conocido como CyberTipline, que recibe denuncias de empresas tecnológicas sobre posibles casos de explotación sexual infantil.
El proceso suele funcionar de la siguiente manera:
- Una plataforma detecta contenido sospechoso en sus sistemas.
- La empresa envía un informe a NCMEC.
- El NCMEC realiza el análisis de la información.
- Los datos se remiten a las autoridades competentes de los países implicados.
Este modelo se ha convertido en un referente internacional porque permite a las plataformas y a las autoridades compartir información de forma estructurada y eficiente.
En el caso de Brasil, gran parte de la información enviada por el NCMEC es recibida por la Policía Federal a través de una VPN dedicada. A su vez, la Policía Federal prioriza los casos de jurisdicción federal o estatal y los distribuye, según la atribución y la competencia, para que puedan ser investigados eficazmente.
Varios países ya han adoptado un modelo conocido como centro de intercambio de información (un sistema u organización que centraliza, organiza y distribuye información entre diferentes partes), que funciona como punto central para la tramitación de quejas.
El debate regulatorio brasileño ya contempla la creación de un Centro Nacional de Clasificación, inspirado en estructuras similares al NCMEC.
Dicha estructura emularía las funciones que desempeña el NCMEC, entre otras, la recepción de comunicaciones de las plataformas, la realización de la evaluación técnica de las quejas, la consolidación de bases de datos nacionales e internacionales, la remisión de casos internacionales recibidos y la elaboración de informes y estadísticas públicas.
Este modelo no sustituiría los canales existentes, sino que actuaría como un centro de integración que recopila, organiza y distribuye información entre diferentes organizaciones, aumentando la eficiencia de las investigaciones y la protección de las víctimas.
Confianza y seguridad: mucho más que cumplimiento normativo
Con la entrada en vigor de la Ley Digital de Protección de Datos del Niño y del Adolescente (ECA, por sus siglas en inglés), resulta cada vez más evidente que la seguridad del usuario no puede tratarse simplemente como una obligación legal.
Debe formar parte de la estructura operativa de las empresas.
Esto es precisamente lo que define el área de Confianza y Seguridad. Para ayudar a las empresas que ya tienen esta área estructurada, hemos creado nuestra guía para facilitar la implementación de las obligaciones legales que establece la legislación nacional. Simplemente haga clic [aquí]. aquí Para acceder al enlace con este contenido exclusivo.
Mientras que las áreas tradicionales de gestión de riesgos buscan proteger a la empresa, el área de Confianza y Seguridad se centra principalmente en proteger a los usuarios y garantizar la integridad del entorno digital.
Las empresas que operan servicios digitales forman parte inevitablemente del ecosistema donde pueden ocurrir estos delitos. Ignorar esta realidad no elimina el problema; solo lo invisibiliza y deja a la empresa y a sus usuarios vulnerables a los daños a los que está expuesta la plataforma.
¿Cómo puede ayudar Bluwall?
La ECA Digital inaugura una nueva fase en la gobernanza del entorno digital en Brasil.
El mensaje de la legislación es claro: las empresas que gestionan plataformas digitales tienen responsabilidades concretas en la protección de los niños y adolescentes.
Para muchas organizaciones, esto requerirá cambios estructurales, que van desde la revisión de las políticas internas hasta la creación de equipos especializados de Confianza y Seguridad.
Más que un desafío regulatorio, se trata de una oportunidad para construir un ecosistema digital más seguro para todos.
Y esa es una responsabilidad que ningún actor, público o privado, puede asumir por sí solo.
La implementación de las nuevas obligaciones legales requiere conocimientos técnicos especializados y la comprensión de las mejores prácticas internacionales en materia de confianza y seguridad.
Es en este contexto que opera Bluwall.
Apoyamos a las organizaciones que operan en el entorno digital en la estructuración de sus capacidades de Confianza y Seguridad, ayudándolas a desarrollar programas de Confianza y Seguridad, a estructurar sus operaciones o incluso actuando como un centro externo en nombre del socio mientras llevamos a cabo actividades típicas de Confianza y Seguridad, incluida la seguridad infantil.
Más allá de cumplir con una obligación legal, se trata de construir entornos digitales más seguros y responsables. Este es el primero de una serie de artículos que escribiremos sobre este tema.
Si su empresa no sabe por dónde empezar ni cómo estructurar su negocio para cumplir con la ley y proteger a los niños y adolescentes, ¡hablemos!